El tango oriental: Una fusión excepcional entre la danza del vientre y el tango
Gracias a Yuliya, bailarina de danza del vientre y profesora, por haber respondido a nuestra entrevista de manera precisa y detallada y así brindar en su relato valiosos consejos para la realización exitosa de una coreografía de tango oriental.
¿Cómo surgió la idea y el deseo de brindar un taller de fusión entre la danza oriental y el tango?
El tango es una de mis grandes pasiones. Me enamoré de el cuando vivía en Italia para mis estudios hace 10 años. Tomé clases, me sumergí en las milongas de la vida nocturna en Milán para practicar. Luego me mudé a Francia, a Paris, pero nunca dejé de practicar el tango. Mi pasión por la danza del vientre se apoderó de mí rápidamente, pero aquella por el tango nunca me abandonó.
Hacía mucho tiempo que maduraba este proyecto de fusión entre el tango y la danza del vientre y de forma espontánea se me ocurrió la idea de organizar un curso sobre este tema. Tenía canciones en mente que me inspiraban y el deseo de compartir mis dos pasiones simultáneamente.
¿Cuáles son para usted las peculiaridades y características propias de la danza del vientre, por un lado, y del tango por otro? ¿Cuál es su objetivo al fusionar estos dos bailes y qué tipo de coreografía implementa?
La danza oriental es una danza en solitario o en grupo, mientras que el tango es principalmente una danza en pareja (excepto en las creaciones coreográficas para el escenario). Pero encuentro que la danza del vientre y el tango son 2 bailes muy emocionales y expresivos que comprometen una "energía interna" y sentimientos profundos.
En cuanto a la danza oriental, esta "energía interna" nos permite conectarnos con nosotras mismas, comprender mejor nuestras vivencias y emociones, liberarnos de la mirada de los otros y comunicar con nuestro público nuestras experiencias personales o presentaciones a través del baile. En cuanto a la técnica, la danza del vientre es más rica en la posibilidad de practicar movimientos de pelvis, caderas, brazos y diferentes aislamientos de las partes del cuerpo.
En lo que respecta al tango, esta "energía interna" se expresa a través de la conexión con el otro, nuestra pareja de baile. Es una experiencia que nos permite aprender mucho sobre nosotros mismos y nuestra personalidad. El tango es una escucha y un equilibrio en 2 con una libertad de expresión que depende del otro. En cuanto a la técnica del tango, el foco está en el trabajo de las piernas y los pies que es muy rico, expresivo y elegante. Otro elemento fundamental es la importancia del equilibrio de cada pareja y la consciencia del peso del cuerpo en cada momento, el nuestro y el de nuestra pareja de baile.
La fusión entre la danza del vientre y el tango es muy interesante sobre todo para la bailarina oriental ya que el trabajo técnico de las piernas y los pies permite desarrollar la elegancia y la posición de estos últimos, así como trabajar en el desarrollo de un centro de equilibrio fuerte, esencial para un baile preciso y bien controlado.
Mis coreografías de tango oriental asocian técnicas básicas de tango integradas en secuencias y movimientos de danza oriental. A veces, los movimientos se inspiran en el tango y luego se adaptan para la danza del vientre y viceversa, creando la fusión entre los dos bailes.
¿Cuál es el traje de baile ideal y el tipo de música apropiados para practicar el tango oriental? ¿Podría darnos algunos ejemplos de títulos que se adaptan?
No existe un traje "típico" para bailar una fusión de tango oriental.
En mi opinión, lo más importante es ofrecer visibilidad en el trabajo de las piernas, y tener un estilo elegante. Un look totalmente oriental o un atuendo 100% tango no es conveniente. Idealmente es mejor combinar trajes de danza del vientre con los de tango, con el fin de crear un traje a la medida que realzará las 2 disciplinas y destacará esta verdadera mezcla entre los dos bailes.
¿Por qué no, por ejemplo, optar por una falda o un vestido de tango añadiendo elementos emblemáticos de la danza del vientre (pañuelo para las caderas, lentejuelas, pedrería…)? Para mí, todo depende de lo que quieras crear como universo en torno a la coreografía en cuestión… Y el traje de baile sin duda tendrá que responder a eso.
Un tango oriental se puede bailar perfectamente con una música de tango que nos inspire. Pero también es posible buscar versiones de música de tango interpretada por músicos orientales. Estas interpretaciones agregan una nota más oriental debido a ciertos instrumentos utilizados. Así, títulos como "La cumparsita", "El tango de Roxanne" y "Jealousy" (en versión tango) se prestan perfectamente a esta fusión.
¿Qué otras fusiones con la danza del vientre le gustan y por qué?
Me gustan todas las fusiones porque para mí la fusión es una forma de abrirse a otros estilos, aprender un nuevo baile, ser creativo e ir más allá de los límites de un estilo de baile en particular. La fusión también permite transportarse y hacer viajar a los espectadores en universos totalmente diferentes de la danza oriental.
Encuentro que las fusiones con la danza clásica y la danza contemporánea son muy interesantes porque son bailes muy famosos en todo el mundo y a menudo, poco asociados con la danza oriental.
También valoro especialmente la fusión con el flamenco (Flamencoriental) por el poder que aporta a la danza oriental.
¿Cuáles son las principales etapas de su carrera artística en la danza?
La etapa principal de mi trayectoria artística fue la oportunidad de participar dos veces en los famosos espectáculos de Bellydance Evolution.
Desde que comencé con la danza del vientre, mi sueño era poder bailar en uno de esos espectáculos, pero nunca imaginé que algún día lo haría. Nunca me sentí lista…
Entonces un día, después de pensarlo mucho, ¡me dije que tenía que intentarlo! Así que me inscribí por primera vez en el casting para el show "Fantasm 1001 nights" en 2017.
No fui seleccionada, pero luego pude participar en un programa de desarrollo artístico durante la semana de ensayos intensivos con bailarinas contratadas para el espectáculo, con Jillina Carlano y con sus codirectoras. Esta experiencia me permitió aprender mucho en muy poco tiempo, y, sobre todo, entendí como trabajar en mi baile para estar lista para los próximos castings. Esto provocó un cambio radical en mis entrenamientos y mi preparación, que nunca he dejado de lado.
Entonces me dije a mí misma que me postularía de manera sistemática sin importar las veces que no fuera seleccionada y hasta ser escogida. Para mi gran sorpresa, fui seleccionada en la siguiente audición de ese mismo año (2017). Entonces pude trabajar en condiciones muy profesionales que nunca antes había experimentado y bailar en un espectáculo teatral con un grupo de profesionales de todo el mundo. Fue para mí un verdadero tesoro de aprendizaje, no solo en cuanto a la danza sino también en la estructuración, y organización de un espectáculo, el trabajo y la coordinación de grupo con una precisión extrema, la gestión de los ensayos, la puesta en escena y la dirección artística, pero también las relaciones humanas de un grupo de artistas que dan lo mejor de sí mismos para triunfar en un espectáculo en tan solo una semana de ensayos juntos.
Ese año, también participé en las audiciones para unirme a la compañía Kazafy France.
El aprendizaje del estilo Reda y su trabajo coreográfico, gracias a Mohamed Kazafy, ha sido una etapa fundamental en mi trayectoria artística.
¿Qué obstáculos ha encontrado para convertirse en bailarina y profesora de danza del vientre? ¿Y cómo los ha superado?

Quando empecé la danza del vientre, nunca pensé en convertirme en profesora de baile o bailarina oriental algún día. Bailaba porque el baile me da mucho placer y a medida que pasaba por mis experiencias, tuve oportunidades inesperadas.
Comencé a enseñar gracias a la oportunidad de reemplazar temporalmente a mi profesora de danza oriental en Paris (Sawsan Alsafadi), en el contexto de su licencia de maternidad. Siempre le estaré muy agradecida por su confianza y apoyo, ya que mi mayor obstáculo ha sido siempre la falta de confianza en mí misma. Así que tuve que trabajar mucho en este punto para poder manejarlo mejor y poder superarlo cada día.
Esto sin dejar de prepararme en la danza y "obligarme" a salir de mi zona de confort a través de concursos, escenarios abiertos, castings…
Así fue como también reemplacé a mi profesora de danza del vientre y “mentora” Kaouther Ben Amor, durante su licencia de maternidad. Fue una prueba real porque me había presionado mucho. De hecho, me resulta mucho más difícil reemplazar a una profesora con las expectativas de sus alumnos, que impartir sus propias clases.
Mi problema principal en este periodo ha sido el límite de tiempo disponible en un día.
De hecho, tuve que dar mis propias lecciones de danza del vientre, las que hice como reemplazo, mis ensayos personales, los de la compañía Kazafy Francia, y mi profesión de paisajista. Por ende, tuve que ser extremadamente organizada para tener el tiempo de combinar todo esto con mi carácter exigente excesivo. Pero también fue beneficioso en el sentido de que me permitió conocer mis limites, aprender a decir no a ciertas oportunidades, y dar un poco más de mi espacio a mis proyectos personales en danza.
También aprendí a manejar mi perfeccionismo de manera más serena y autocritica.
¿Qué bailarina de danza del vientre la hace soñar más y por qué?
Me encantan los diferentes mundos y el trabajo artístico de muchas bailarinas orientales ¡así que me es imposible nombrar sólo una!
Soy necesariamente admiradora de mis diferentes profesores de danza del vientre con los que he estudiado durante mucho tiempo o con los que solo pude realizar talleres ocasionalmente.
La primera persona que me inspiró mucho cuando comencé y me sigue inspirando hasta hoy, es Jillina Carlano. Ella no deja de sorprenderme proponiendo siempre proyectos que impulsan la danza del vientre a una evolución teatral excepcional.
También me gusta mucho el universo de Kaouther Ben Amor. Ella es muy generosa al compartir sus emociones a través de sus interpretaciones que me recuerdan a la edad del oro egipcia. Salma Ben también me transporta a la edad de oro con su sublime elegancia.
Amo a Nesma al Andalus por su estilo refinado y expresivo.
Y hablando de expresividad, ¡también admiro a Hind Taoufiq por sus expresiones toscas y únicas!
Uno de mis descubrimientos gracias a los encierros es Shahrzad, una extraordinaria bailarina oriental con una técnica poderosa. También puedo citar a Samia Gamal por su fluidez y autenticidad, Nagwa Fouad por su universo más moderno y sus escenas originales. Pero la lista es larguísima con las bailarinas como Mercedes Nieto, Dina, Saida Helou, Mahaila el Helwa, Julia Farid…
No podría mencionar a todas las sublimes bailarinas orientales que me encantan y me inspiran, ¡hay tantas! Cada una de ellas tiene algo único que me anima, me asombra y me invita a encontrar mi propio camino.
Descubre a Yuliya en video:

























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