Dejarlo todo por ser bailarina de danza del vientre en Egipto

Seguimos la carrera de Maïssane NARJIS como bailarina y profesora de danza del vientre en Francia desde hace varios años y nos hemos reunido con ella en dos ocasiones para escribir artículos fascinantes sobre el tema de la danza Iraquí y los sentimientos de las bailarinas orientales durante la dura prueba del Covid-19. Ahora vuelve con una historia original y algunas respuestas muy concretas sobre el ejercicio de su profesión en el país insignia de la danza oriental: Egipto. Fiel a su estilo, con autenticidad, precisión, amabilidad y una extrema generosidad, nos da una gran cantidad de información para ayudarle a tomar las decisiones correctas, tanto si usted decide o no, dar el paso. Respuestas raras, llenas de compartir y solidaridad que acaban con las ideas preconcebidas sobre la competencia y el ocultamiento de información, a veces demasiado presentes entre las bailarinas orientales profesionales.

Bailarina de danza del vientre, profesora experimentada y reconocida en Francia, ¿qué le motivó a dejar de lado todo lo que usted había emprendido y adquirido hasta entonces para vivir de la danza oriental en nuestro país, para intentar esta increíble aventura en el extranjero, en la cuna de la danza del vientre?

Cuando aproveché la oportunidad de ir a Egipto para bailar, llevaba casi 2 años que había puesto en pausa mi actividad de danza oriental. Tras la crisis de COVID, que había debilitado gravemente el sector artístico y de eventos, sentí la necesidad de suspender mis clases de danza del vientre y mis actuaciones. Entonces empecé a echar de menos la danza, pero no necesariamente quería volver a hacerlo de la misma manera que en el pasado. En conclusión, no me entusiasmaba la idea de volver a dar clases y sobre todo empezar de cero. Tenía la sensación de haberlo “hecho todo” como profesora de danza del vientre y quería abrirme a nuevos retos. Me interesaba más bailar para mí misma y explorar toda la dimensión de mi potencial. Cuando recibí la propuesta de trasladarme al extranjero, no tenía ningún vínculo en Francia y fue fácil irme de la noche a la mañana.

¿Como encontró un empleador en Egipto? ¿Cuáles son los requisitos legales y procedimientos para trabajar en ese país? Hay similitudes o diferencias con la redacción de un contrato de trabajo en Francia?

Esta oferta me llegó en el momento justo. ¡Fue un golpe del destino! Me llego a través de una conocida con la que había trabajado en un evento hace varios años en Tolosa. Me recordaba muy bien, seguía mi evolución en las redes sociales, y pensó que yo era la mejor persona para ese trabajo. Una de sus amigas es una empresaria que dirige una empresa de producción en Egipto y en Estados Unidos, y que en aquel momento, buscaba una bailarina de danza del vientre profesional para un hotel en Sharm el-Sheij.
Rápidamente acepté y firmé contrato, luego inicié todos los trámites para estar lista para partir en el plazo de un mes. Sinceramente, nunca me había planteado la idea de ir a bailar a Egipto…
En cuanto a los trámites administrativos para trabajar en Egipto, se supone que la empresa que emplea proporciona tanto el visado como el permiso de trabajo. En realidad, depende de la agencia con la que te encuentres. Algunas son más o menos respetuosas con este punto…
Además, es necesario saber que no existe una cobertura social como en Francia. Lo que significa que no hay protección en caso de incidente o de ruptura de contrato.

Hablemos con franqueza, porque evidentemente es un criterio esencial, para hacer una elección: ¿Merece la pena desde el punto de vista financiero?¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes en comparación con Francia?

No, evidentemente no es interesante desde el punto de vista financiero en comparación con los salarios en Francia. Hay que entender que el nivel de vida en Egipto es mucho más bajo que en Europa, con salarios medios muy inferiores a 1000 dólares al mes. Si su principal motivación es el dinero, entonces no es la mejor opción y estará mejor pagado en Francia. Por otro lado, el nivel de vida en Egipto es bajo para un europeo, por lo que es muy posible vivir bien con "poco".
En especial porque la mayoría de las agencias incluyen en sus contratos el alojamiento así como todas las facilidades en un hotel. Esto significa que su salario es su "dinero de bolsillo" ya que no tiene gastos locales. Eso es lo realmente interesante.
Muchas bailarinas orientales se imaginan que es el máximo sueño actuar en un barco en Egipto. La realidad, es que este tipo de presentaciones están muy mal pagadas (a penas 9 dólares por un show de 30 minutos). Sin embargo, al contrario que en Francia, las actuaciones no se limitan a los fines de semana. Es entonces posible bailar toda la semana, a razón de 2 a 3 presentaciones por noche, e incluso más, y si es temporada alta, se puede bailar todo el día. La posibilidad de multiplicar sus horarios puede ayudarle a salir adelante correctamente.
En cualquier caso, si el dinero y la seguridad son factores muy importantes para usted, estará mejor en Europa. Yo me fui a Egipto por la aventura y me cubrí las espaldas ahorrando dinero.

En términos de costumbres locales, ¿Cómo compararía trabajar en Francia y en Egipto?

Aparte del ritmo y la frecuencia de las actuaciones, que difieren como ya lo he mencionado, el formato de los espectáculos de danza del vientre es bastante diferente. En Europa, la bailarina realiza pasajes cortos, de 5 a 10 minutos, por ejemplo. En Egipto, la bailarina oriental permanece en el escenario durante 30 minutos, a veces hasta 1 hora.
El énfasis se hace en la capacidad de la bailarina para entretener e interactuar con su público. Los egipcios, en particular, son más sensibles a la actitud/carisma, al lado "dalaa" como dicen ellos, que a la técnica.
La diferencia está también en las interacciones con el público, ya que la audiencia árabe tiene una verdadera comprensión cultural de la danza y de la música oriental. Es absolutamente increíble porque el público canta y baila espontáneamente contigo, y entonces te transmite una energía tremenda.
También hay que señalar que no hay espectáculos de danza del vientre durante el Ramadán en El Cairo.
En Sharm el-Sheij, es posible trabajar durante este periodo porque es una zona turística con mayoría de extranjeros, pero el negocio es menos dinámico durante este mes. Hay que esperar las celebraciones del Aíd para que la temporada se recupere.
Con respecto a la vida cotidiana, la danza oriental está omnipresente en los lugares de fiesta, en la televisión, en los videos musicales… Algunas bailarinas orientales se han convertido, incluso en estrellas nacionales (Dina, Fifi Abdou y más recientemente Johara o Safinar). Pero hay una paradoja muy arraigada: las bailarinas de danza del vientre son adoradas, despreciadas y odiadas al mismo tiempo. Muchos egipcios asisten a los espectáculos de danza oriental con sus familias, desde los niños más pequeños hasta los abuelos. Incluso les animan mientras actúan. Sin embargo, para ellos sería impensable que una mujer de su familia fuera bailarina de la danza oriental, ya que esta actividad transmite allí una imagen sulfurosa y poco respetable. Cuando usted vive aquí, no es buena idea decirle a su tendero, a sus vecinos o a desconocidos que usted es una bailarina de danza del vientre…
Por último, aunque se trate de una construcción global que no concierne solo a Egipto, aquí existe un fuerte sistema patriarcal en el mundo del espectáculo. Los representantes son todos hombres y tienen el monopolio de los contratos con los hoteles, los clubes nocturnos… Las bailarinas orientales están "obligadas" a referirse a esos directivos y es difícil emanciparse.

Aparte de la incomparable y gratificante experiencia que ha vivido, ¿cuáles son sus dudas, miedos, dificultades a las que ha tenido que enfrentarse y como las ha superado?

Yo diría que la primera fuente de choque cultural para una europea en Egipto, es la desorganización… Los egipcios me hicieron sufrir mucho en ese sentido y tuve que desarrollar una cualidad que no era en absoluto innata en mí; ¡la paciencia!
Luego, la inestabilidad constante. Como no hay seguridad, no se puede dar nada por sentado. Así que hay que esperar cualquier cosa, sobre todo en el negocio de los eventos. Las cosas pueden suceder muy rápidamente para bien o para mal. Un día puedes estar trabajando y bailando, y todo va de maravilla y al día siguiente todo se viene abajo, sin que tenga nada que ver con sus habilidades o su persona. Un contrato no lo protege y tampoco no debe aferrarse a las palabras.
Por último, muchos directores no buscan una bailarina oriental o una artista sino más bien un cuerpo. Algunos de sus criterios son a veces inapropiados, vulgares y ridículos. Este punto puede desestabilizar a muchas mujeres, ya que afecta a su autoestima. Sin embargo, otras personas reconocerán su talento, su belleza, su alma y en esto es lo que uno debe centrarse.
En mi opinión, la mejor manera de superar estos altibajos, es ser filosófico y creer firmemente en uno mismo, en la vida y en sus sueños, para no desmoralizarse. La humildad y la resiliencia le permitirán volver a levantarse.
También añadiría que es muy importante no estar solo en el país, tener contactos y personas de confianza en el lugar, que conozcan bien este entorno y puedan apoyarle con benevolencia.

Por otro lado, ¿de qué satisfacciones, sorpresas, y orgullo ha disfrutado?

Estoy orgullosa de haber dejado todo de la noche a la mañana para irme a vivir esta experiencia que no tiene precio. Inicialmente, solo iba a quedarme 6 meses, pero 1 año después… tome un piso y ¡aquí sigo! No me lo podía creer. He aprendido mucho, no solo sobre la danza del vientre sino sobre mí misma, los otros y la vida en general.
Me siento feliz de poder bailar todos los días. Es un simple placer, pero mientras bailo, me siento viva y realizada.
Aquí he aprendido a montar un espectáculo de 30 minutos, a comprender las expectativas de este nuevo público, a improvisar y a adaptarme a todas las situaciones, aun cuando el DJ decide hacer lo que le da la gana y poner música que no había oído en mi vida. Pero eso es la danza, la sensación, ¡un sentimiento espontáneo! El lema es "yalla, be ready"!
Me siento bien en Egipto porque es un pueblo que posee una cultura y una historia increíbles, además de una gran generosidad. Los egipcios tienen una sensibilidad y una sutileza artística poco comunes. También me sorprendió la amabilidad con la que fui recibida, te hacen sentir como uno de los suyos para que te lleves su país al corazón. Es cierto que a veces se conocen algunas personas poco escrupulosas pero las buenas superarán sus expectativas.

¿Recomendaría esta experiencia a las bailarinas de danza del vientre francesas o europeas? Para usted, ¿cuáles son las cualidades y fortalezas necesarias para intentar la expatriación?

Aconsejo a todo el mundo que realice sus sueños y siga las oportunidades que le brinda la vida. En un contexto como éste, siempre y cuando que se tenga un profundo amor por la danza, pero también los pies en la tierra, no idealizando la experiencia y aceptando tanto lo bueno como lo malo, ¡se puede resistir cualquier adversidad! Para concluir, ¡observe, aprenda, manténgase alineado con sus valores y cultive su impulso de locura!

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